El lanzamiento del Plan Especial de Zonas Extremas (PEDZE) anunciado hace pocos días deja una buena noticia: 202 iniciativas por un monto de 2,4 billones pesos en un plazo de 10 años (2026-2035) para fortalecer conectividad, infraestructura, empleo y desarrollo territorial.
En tiempos donde las frases “no hay plata” y un “Estado quebrado” se repitieron hasta el hartazgo, es curioso escuchar al gobernador Diego Paco asegurar que hay recursos disponibles, lo que al mismo tiempo levanta un tremendo desafío para toda la región: la capacidad de los equipos profesionales para gestionar y concretar obras de diversos tamaños e impactos. Una oportunidad única.
Es en este momento cuando nos preguntamos qué pasa con el Plan Regulador Comunal, por qué se atrasan tanto los procesos administrativos para los estados de pago (sobre todo en época estival); o por qué la desaladora avanza lentamente; la respuesta es simple, todo es por falta de gestión asociada a capacidades técnicas.
Cuando hablamos de gestión también asoma como clave la Recomendación Satisfactoria (RS), instancia clave para que las iniciativas que ingresan al Ministerio de Desarrollo Social cumplan con lo establecido por ley, agregando que, según nuestros antecedentes, más de un 90% de los proyectos que forman parte del listado del PEDZE no cuenta con la recomendación técnica. Es importante recordar que en el periodo 2014-2025 este Plan se ejecutó en un 69% del total.
En tiempos donde necesitamos generar trabajo (considerando las malas cifras regionales de desocupación de 8,4% e informalidad de 34%) debemos lograr un uso eficiente de los recursos (humanos y financieros); donde la capacidad, articulación y compromiso de los equipos (municipales, servicios públicos y del Gobernador) son claves para avanzar y destrabar las diversas etapas de cada iniciativa, obra o proyecto; porque realmente hoy, construir Arica y Parinacota es obra de todos y todas.