“Después de mucho tiempo y lucha, el alcalde nos ha dado la alegría de recuperar la casa”. Con estas palabras, Isabel Valderrama resumió la emoción de esta familia ariqueña que, finalmente, pudo tener de vuelta su hogar en calle Lincoyán, el cual había sido tomado por ocupantes ilegales y que fue recuperado tras un operativo de seguridad realizado por el municipio y otras instituciones.
El operativo comenzó desde muy temprano cuando los efectivos policiales procedieron con el desalojo y posterior recuperación de la vivienda. En su interior, el lugar se encontraba en condiciones insalubres, con habitaciones utilizadas como piezas de alquiler, acumulación de basura, botellas de orina y rayados, representando un grave foco de infecciones para el sector.
La acción forma parte del trabajo que el municipio viene desarrollando a través de la Mesa de Casas Okupas, instancia desde la cual se han canalizado este tipo de situaciones y coordinado acciones con los organismos que cuentan con las competencias legales para intervenir.
El alcalde de Arica, Orlando Vargas, destacó que la recuperación responde al compromiso de la gestión municipal de escuchar a los vecinos y trabajar para recuperar la tranquilidad de los barrios. “Estamos aquí en calle Lincoyán recuperando espacios y cumpliendo el compromiso que asumimos con la población de dar solución a estos problemas”, señaló.
Entretanto, el gobernador regional, Diego Paco, fue enfático al referirse a este operativo, asegurando que no se permitirá que la impunidad se apodere de la propiedad privada de las familias honestas. "Aquí la señal es clara: La transparencia, la honestidad y el tomar buenas decisiones siempre va a tener una buena recompensa", destacó la máxima autoridad regional, valorando la articulación de la Junta Vecinal Manuel Bulnes con las autoridades policiales y judiciales. Asimismo, agregó que "vamos a seguir trabajando en esa línea, con harta colaboración y trabajo para que ningún delincuente se salga con la suya".
El aspecto legal del procedimiento fue detallado por la fiscal jefe de la Fiscalía de Fronteras, Paulina Brito, quien señaló que el desalojo se llevó a cabo en virtud de una orden judicial emanada el 27 de agosto.
La concejala Dolores Cautivo, presidente de la Comisión de Seguridad, explicó que el caso venía siendo abordado desde la Mesa de Casas Okupas de la Municipalidad y destacó la articulación alcanzada entre las instituciones. “Hoy día, por fin, se han conectado en un círculo virtuoso la Fiscalía, las policías, la Municipalidad y todos los actores, sobre todo los vecinos y vecinas que han sufrido tanto”, sostuvo.
FAMILIA
Isabel Valderrama destacó que la recuperación no sólo significa devolver la vivienda a su familia, sino también entregar tranquilidad a todo el sector. “Estoy contenta y agradecida, sobre todo por el barrio, porque la gente que más sufrió es la del barrio”, manifestó.
Por su parte, Emilio, hijo de la propietaria, relató el desgaste vivido durante este periodo. “Hemos sufrido una enormidad, un desgaste emocional, penurias y pérdidas, tanto los vecinos como nosotros. Le damos las gracias al señor alcalde, a la señora Dolores Cautivo y a todos los que han intervenido en esta situación”, expresó.